José Manuel De la Torre, me pongo de pie ante su persona. Razones, podría haber muchas. Llegó a la máxima gloria de entrenar a la selección nacional hace unos meses con tan sólo 45 años de edad. Obtuvo la fabulosa cantidad de 3 campeonatos en 4 años, un promedio exquisito en materia del futbol nacional. Pudo llevar a la gloria a un equipo que se la juega con puros mexicanos, algo que en estos días es una verdadera hazaña.Numerando sus logros o anunciando sus cualidades podría terminar esta columna, pero prefiero irme a algo más llamativo. Los pantalones que demostró tener, simplemente por aclarar las razones por las que Jesús Corona y Alfredo Talavera se encuentran en la selección ocupando un lugar que muchos (probablemente de forma errónea) dicen que es sin duda alguna de Francisco Guillermo Ochoa.