A su llegada lo dijo, "Prefiero perder 5-4 que ganar 1-0", afortunadamente para la afición americanista, el equipo de Carlos Reinoso logró ese 5-4 de manera positiva en un partido que, solo el mismo equipo crema, se complicó. América liderando el grupo tres, teniendo un entendimiento muy interesante entre sus jugadores, iniciando con Ochoa y terminando con Ángel Reyna que, por fin, muestra la calidad que por su antipatía quedaba en duda. Mucho trabajo por hacer aún, sobre todo en la defensa... Regalitos, muchos regalos los que dieron los centrales americanistas.
Un partido que pintaba fácil para el América, a pesar de las posibles bajas que se presumían por lesión. La primera sorpresa vino cuando Ochoa, Mosquera y Rosinei, saltaban al campo. Claro, por lo que hemos visto del América, la segunda sopresa venía cuando se mostraba el marcador de 4-1 para el final del primer tiempo. Las cosas se complicaban y cuando parecía que Puebla podría remontar, vendría Vicente Sánchez para darle un segundo respiro al equipo y, también, una oportunidad más a la defensa para mostrar sus debilidades ya que el marcador se acortó de nuevo para dar un final 5-4.
Lo mencionaba Reinoso, él quería un América que diera espectáculo. Es una verdad, un partido que debió ser más fácil por la ventaja en la primera mitad, se convirtió en un partido trepidante y muy engañoso cuando la diferencia fue mínima. No se podrá negar el buen entendimiento que tiene el equipo, sobre todo en el segundo gol donde, incluso, Ochoa colaboró para iniciar la jugada que terminaría en el gol de Reyna. Buen funcionamiento opacado por la defensa que, verdaderamente, parece de agua. Rojas regalando el balón a Borja justo en la entrada del área chica; Mosquera viendo rematar a Acosta, una central perdida que dejaba a los delanteros ganar balones en juego táctico.
Mucho trabajo es lo que falta. Es una realidad, hay mejoría, hay un buen entendimiento, hubo espectáculo; pero hay fallas que no se pueden permitir, hay diferencia de goles que no se puede comprometer como sucedió ayer. Lo importante es el resultado pero, señores americanistas, yo les pregunto ¿Ir ganando con diferencia de 4 goles y sólo hacerlo con la mínima para el final del partido? ¿A qué precio dan espectáculo? La afición quiere campeonatos, funcionamiento, entendimiento... Los aficionados arriesgan el espectáculo por una Copa más, entiéndanlo.