Tendré que aceptar que, alguna vez, fui un fiel creyente de que Javier Hernández regresaría a México con la cabeza abajo o que terminaría en algún equipo de media tabla. Hoy, me da mucho gusto saber que me ha callado la boca, y no sólo la mía, sino la de muchos "envidiosos" que nunca creímos que el Chicharito fuera a ser el ídolo que es hoy. Realmente da gusto ver que un tipo tan joven tiene tanta hambre de sobresalir... No es el hecho de jugar a lado de Rooney, Berbatov, Vidic, Scholes, Giggs; sino de mostrarse como una estrella más, no es "el nuevo", es "The Pea Shooter" una joya más del equipo rojo.
Javier Hernández representa un verdadera salvador para Sir Alex Ferguson, y es que sus anotaciones han ayudado al equipo rojo a no perder y en repetidas ocasiones, incluso, le han dado el triunfo al equipo que juega en Old Trafford, el Teatro de los Sueños. Es precisamente un sueño, un sueño hecho en realidad a cada anotación de Javier, anotaciones que, hoy día, colocan al chicharito como un referente inmediato del fútbol mexicano en el fútbol inglés.
Señores, no se trata de ser el consentido de la afición; cualquiera puede, con carisma, conquistar a un pueblo... pero no cualquiera puede, con goles, enamorar a una ciudad. Felicidades, Javier, hoy, has logrado lo que muchos creíamos imposible y, mejor aún, has mostrado que puedes ser tan bueno en tu club como en tu selección; por algo siempre estarán las puertas abiertas en el equipo verde. Javier Hernández, un ejemplo de que las cosas se pueden lograr si, realmente, uno se propone a lograrlas; un verdadero ejemplo de vida y, una vez más, te agradezco por haberme callado la boca.
Foto: ESPN