¿Cómo olvidar aquel partido contra Boca Juniors cuando América parecía lograr la hazaña que terminaría en un eliminación muy dolorosa y Walter Samuel poniendo al equipo argentino en la final? o ¿Qué decir de aquella actuación lamentable contra Sao Caetano y la tremenda guerra que se armó en el Estadio Azteca?
Parecieran todas malas experiencias para el América en Copa Libertadores que hoy ve al equipo mexicano debutar ante el Nacional. Por supuesto, no podremos olvidar aquella victoria en campo de River Plate y el gol de Frankie Oviedo o el regreso triunfal de las Águilas ante el Flamengo y un Cabañas más que motivado dándole la victoria al equipo de Coapa.
2007 fue el último año en que América estuvo en Libertadores, hoy, inicia un nuevo camino, un camino que se presume difícil pero, como las ocasiones anteriores, un camino que el equipo debe recorrer y mostrar cómo se juega en México, mostrar cómo se juega en Coapa. Y es que, en general, las actuaciones del América no son para nada malas en torneos sudamericanos. Normalmente, pasando primera ronda, e incluso, llegando a semifinales del torneo (sin mencionar que le mejor ha sido el cruz Azul); sin embargo, ya es momento de mostrar que los invitados incómodos también sabemos con la pelota y, sobre todo, que también sabemos ser campeones.
Ahora, restultará interesante saber qué será más peligroso... ¿Los rivales en cancha o los arbitros en cancha? Y es que resulta curioso que, la mayoría de la veces, los silbantes se equivocan a favor del rival y, más curioso aún, esos errores terminan eliminando a los equipos mexicanos o, mejor dicho, a los invitados más incómodos del torneo. Aún así, mexicanos muestran, año con año, que las cosas mejoran en nuestro fútbol, a pesar, muy a pesar de todo.
Dejando ver mis colores amarillos, hoy estoy más que listo para ver a una águilas levantar el vuelo ante el Nacional. No pediré que se unan todos los equipos a apoyar los colores de otro, simplemente, por ser mexicanos, como lo he dicho antes, ése no es mi estilo. Un pretexto más para sentarse a disfrutar del mejor deporte del mundo, de "el deporte más hermoso del planeta" y, ¿Por qué no? de uno de los torneos más parejos que existen en la actualidad y que, sin duda, puede ser un gran escaparate para jugadores mexicanos. En fin, demos comienzo al juego del hombre, demos comienzo a la competencia y al placer hecho deporte, demos comienzo a La Copa Libertadores.