A quien corresponda:
Sólo soy un aficionado más que con gusto y esperanza se sienta cada fin de semana a observar los partidos de su equipo favorito, sin embargo y muy a mi pesar, lo que antes era gozo y diversión, ahora se han convertido en 90 minutos de sufrimiento y enojo. Por supuesto, el nivel de la liga mexicana de futbol es bajo, pero si a ese poco rendimiento le sumamos una cantidad exageradamente visible de errores arbitrales la liga se va al demonio.
Este fin de semana fue la gota que derramó el vaso. En casi todas las conferencias de prensa tras los partidos, técnico tras técnico se quejaba acerca del arbitraje. Lo preocupante del caso es que ahora no sólo los técnicos que perdieron se quejaron, sino también técnicos que ganaron. Mejor ejemplo que el del “Ojitos” Meza en su conferencia de prensa no puedo dar. No se explicaba la expulsión del jugador de Cruz Azul, y mucho menos la de Talavera. Minutos después salió Sergio Lugo a escena, no a defender al Toluca, sino a decir que no se explicaba la expulsión del portero al salir por un esférico.
No puede ser coincidencia cuando 7 de los 9 partidos de la jornada sufrieron en el marcador o en la cantidad de hombres en el terreno de juego por fallas arbitrales. Por supuesto, entiendo que ustedes señores árbitros sean humanos y por ende se equivoquen. Sin embargo, cuando se marca un fuera de lugar inexistente, se tratan de compensar penalties que no marcaron y se sacan tarjetas a lo bestia el error humano ya no existe, da paso a la estupidez.
Perdonen el vocabulario y de una vez lo digo, si es que he ofendido a alguien a lo largo de esta carta me disculpo, pero creo que todos ustedes que hacen valer las leyes del juego en el campo, deberían dar una disculpa pública a la afición mexicana no sólo por la mala actuación de este fin de semana, sino por los años de malos arbitrajes que se han venido llevando a cabo. Una vez más, una disculpa a todos aquellos árbitros que realmente cumplen su trabajo, pero también hay que ser justos, las malas actuaciones y los errores que van directo al marcador son muchísimos más que las decisiones justas y las buenas actuaciones arbitrales.
Lo vuelvo a reiterar, soy tan sólo un aficionado al futbol, pero como tal, siempre trato de ver lo bueno en este magnífico deporte. Después de este fin de semana, sumada la mediocridad tanto de juego como de los árbitros, no puedo encontrar nada bueno.
A lo largo de toda mi vida he estado regido por una creencia, la gente exacta debe estar en el puesto exacto en el momento exacto, y parece ser que ninguna de estas cosas se cumple para la comisión de arbitraje. Señores de esta amable comisión, en especial a ti Aaron Padilla y a los árbitros mediocres que piensan que con hacer lo “mínimo” durante un partido ya tienen asegurado su lugar en la tómbola para la siguiente jornada, a todos ustedes que no hace más que perjudicar el juego, les doy un amable consejo: si no pueden con la chamba, RENUNCIEN. Bastante tenemos con el mediocre nivel de juego de la liga para que encima éste tenga que ser perjudicado por los errores de abanderados y árbitros centrales. Entiendan de una vez por todas, que ustedes solamente están para hacer valer el juego limpio y el fairplay, no para ser un protagonista de los juegos.
Basta ya que estos personajes sigan adornando las páginas principales de los medios deportivos bajo las leyendas de “Pésimo arbitraje”, “Chiquimarco vuelve a escena” y muchos otros. Basta ya de una comisión de arbitraje patética, basta ya de tómbolas, basta de mala preparación, basta ya de malas decisiones.
Si se quieren obtener resultados diferentes, hay que hacer las cosas de manera diferente. En verdad espero que a todos ustedes, parásitos del futbol, los días de dañar el juego los tengan contados, porque como yo, hay millones de aficionados en el país que estamos absolutamente hartos de la comisión de arbitraje y sus… tonterías.
Atte.
Jorge Arturo Ramírez Cortés
