Espero que puedan captar mi tono de sarcasmo en el título de mi nota. Y es que ahora resulta que hemos desaprovechado un talento, hemos tirado por la borda la oportunidad de nuestras vidas, no nos hemos dado cuenta del entrenador que nos pudo haber hecho campeones del mundo; claro, en una segunda oportunidad porque en su primera, ni siquiera clasificamos a los Olímpicos. Hugo Sánchez se retira de la Dirección Técnica, declarando que, en México, no lo supimos aprovechar.
Recapitulando un poco, recordar que Hugo Sánchez tomó a la Selección justo después de que Lavolpe dejara las riendas del cuadro verde, después de que el argentino hubo hecho un excelente trabajo en La Confederaciones de 2005 y un Mundial decente en Alemania 2006, además de la Copa de Oro que se le ganó a Brasil. Palabras, palabras y más palabras fueron calladas, me refiero a las que Hugo soltaba y es que no hubo una ocasión en que Sánchez reconociera el buen accionar de la Selección mexicana. Hugo recibió el "premio" y no precisamente el honor de ser DT Nacional y lo único que hizo fue un tercer lugar en La Copa América 2007 contra Uruguay; por cierto, precedido de una derrota a manos de EUA en la Copa de Oro jugada días previos a la competición continental.
Las cosas no mejoraron después de todo. Almería le daba la oportunidad de darse un respiro de todas "las malas intenciones" que presenciaba en el fútbol mexicano. El técnico, una vez más, mostró que sus glorias como jugador quedaron enterradas con sus brillantes muestras de fútbol pero que como DT era, prácticamente, un tiempo perdido, mucho dinero perdido, demasiados intentos perdidos. Al final, los culpables fuimos nosotros, nosotros somos los que no supimos ver el técnico, en potencia por supuesto, que había en Hugo; el técnico que jamás despertó porque no tuvo un sólo triunfo en el ámbito internacional. Obviamente, no se olvida su bicampeonato con Pumas, pero desafortunadamente su soberbia lo cubre todo; de hecho, es más recordado por decir que todos los mexicanos eramos culpables por la eliminación de México en los Pre-Olímpicos que, precisamente, ese bicampeonato.
El futuro de Hugo, para nuestra desgracia, no es fuera del deporte. Hugo insiste en que el fútbol y él son uno mismo y, ahora, lo intentará como directivo. Hugo, ese lugar quizá te quede mejor, al final, está lleno de soberbia, malos manejos, gente vacía y que, en realidad, carece del conocimiento para administrar un arte, para administrar el deporte que, por desgracia y gracias a ustedes, ya no es algo que nos inspire tanto como antes. Gracias, Hugo, por decidir ser parte de esa mafia, gracias también por ser un excelente jugador alguna vez, y disculpanos por no haberte valorado como el mejor entrenador que el fútbol ha podido ver... Sarcasmo aparte.
Por favor, un poquito de respeto al fútbol mexicano. Gracias.