Alguna vez fue requerido de entre tres selecciones, Uruguay, México e incluso Italia; finalmente, en tiempos de Hugo Sánchez vistió la casaquilla verde y representó a México de la mejor manera en la Copa América del 2007 haciendo uno de los goles más recordados en contra de Brasil. Las tinieblas de la soberbia se apoderaron de él, y cuando estaba para "cosas grandes" el fútbol y la suerte no le alcanzaron. Hoy, después de casi dos años sin anotar, Nery Castillo vuelve a encontrar la fórmula y lo hace ahí, ahí donde algún día vió brillar el Sol en su carrera, Grecia.
Cómo olvidar aquella telenovela que se vivió en la Copa Confederaciones del 2005, cuando Lavolpe dirigía al cuadro Nacional, y surgía ya la figura extranjera que pretendería ser el salvador del fútbol mexicano en el Mundial del 2006. Finalmente, el jugador no podía mostrarse con México ya que las pláticas no habían terminado en buen puerto. Llegaría una oportunidad más para contar con este "crack" cuando Hugo Sánchez se acercó a él pidiéndole que vistiera la casaca verde y representara a México en el 2007, en la Copa América. Así sucedió y Nery daba muestras de que su fútbol era una realidad; anotaba contra Brasil, contra Ecuador, e incluso contra Paraguay, equipo que mostraba la mejor defensa previo al partido que ganó México por 6-0.
El crack mexicano jugando en Grecia era una realidad; esperanza era lo único que brillaba para los campamentos tricolor y de cara al Mundial del 2010. De repente, el encanto se perdió, una lesión y la poca actividad de Castillo en su nuevo equipo, Shaktar Donetsk, hacían que su gran ritmo se perdiera en las canchas que lo vieron jugar en el 2007. Intentos fallidos se vivían en el afán de regresarle la confianza, e incluso, era llamado a la Selección cuando no lo merecía. La relación se hacía más delicada cuando "tronó" con la prensa y, entonces sí, nadie daba un peso por él.
Juan Carlos de los Cobos sería uno de los últimos en dar una gota de "sí se puede" al delantero mexicano que, finalmente, nunca logró adaptarse al juego del Chicago Fire. De la nada, un equipo griego, Aris Salónica, le dio una oportunidad más... Tardaría en llegar, pero el día de ayer, Nery hizo el 3-2 que finalmente hiciera ganar, por 4-3, a su equipo ante el equipo de Kerkyra. Nery Castillo encontraba el gol, ése mismo que se le había perdido desde el 2009; 2 años sin anotar, dos años sin saborear las mieles de un gol.
No voy a decir que las cosas son buenas ahora, porque no lo son, pero me surgen preguntas ¿Será factor para que Nery regrese a ser lo que algún día fue? ¿Será el gol que despierte a ese jugador que dejaba sentados a brasileños en el campo? Yo no soy quién para determinar eso, pero, mi conocimiento me dice que no hay que adelantarse. Es un gol, un avance, pero los dribles y las actuaciones de Nery están aún muy lejos de lo que un día fue.