
Este fin de semana tuve una agradable revelación. Mientras mi banda y yo nos preparábamos para subir al escenario como cada sábado por la noche; Mauricio -el guitarrista- me dijo: “Hoy estuve a punto de mentarle la madre a tu sitio ese de Afición”.
Su comentario me tomó por sorpresa y de momento no supe como reaccionar pues, por una parte, me sentí halagado de que alguien además de los colaboradores de este sitio estuviera leyendo nuestras publicaciones; pero por otro lado, no encontraba la razón por la cual mi amigo pudiera estar molesto. Por un momento pensé: ¿Qué tal si alguien de su familia trabaja en el diario que yo alegremente me puse a criticar? Pero por fortuna, recordé oportunamente que Mauricio es uno de los pocos aficionados del Atlante que he conocido en mi vida y que yo, en mi colaboración anterior, había tachado de intrascendental al “Clásico más viejo del fútbol mexicano”...al menos eso dice él y se lo toma muy en serio.
Inmediatamente después de hacerle todo tipo de bromas al raro espécimen atlantista, la noticia de la paliza que le estaban propinando los Potros de Hierro al Cruz Azul terminó de callarme la boca. El conjunto dirigido por Miguel “ El Piojo” Herrera dio cuenta de una Máquina soberbia que se mareo en sus dos ladrillos de la jornada uno y se sumó a los Rayados en lo que serían las dos vergüenzas de esta segunda jornada.
No fue hasta llegar a mi casa y ver los resúmenes deportivos dominicales que caí en cuenta del buen paso que tienen varios equipos olvidados del fútbol mexicano. Estamos tan eclipsados por la mediocridad de las actuaciones de Chivas y América, la irregularidad del Cruz Azul, el conformismo de Pumas (que esta semana se lo sacudió) y los lujos innecesarios de Santos y Monterrey que se nos olvida reconocer el buen fútbol y sobre todo la gran actitud que están mostrando Atlas, San Luis, Tigres, Querétaro, Tecos y por supuesto el Atlante.
Dichos equipos están tan olvidados que ni sus propios rivales tienen la decencia de darles importancia. Para muestra, las declaraciones del defensa azul Waldo Ponce al terminar el partido, en las cuales comenta que no tenía idea de que los chaparritos azulgranas fueran tan rápidos. ¿Qué nadie le enseño aunque sea un video del “Hobbit” Bermudez antes del partido?
Yo no digo que el Atlante y sus compadres estén para grandes cosas, sin embargo creo justo reconocer cuando un equipo con garra, orden táctico y buenos conceptos futbolísticos está haciendo las cosas bien. Como dicen por ahí, a falta de pan...