El mundo del futbol es traicionero, existen momentos en que los jugadores creen tenerlo todo y al día siguiente están sin nada. En México tenemos innumerables casos, uno de los más mencionados recientemente es el de Kikín Fonseca, quien llegó a ser ídolo mexicano, goleador mundialista y fichaje estelar del Benfica de Portugal, para terminar peleando por jugar unos minutos en Atlante y limosneando dinero de Tigres. También están los casos de las estrellas de la "Generación de Oro", Giovani Dos Santos y Carlos Vela, quienes pasaron de ser las promesas del balompié nacional a ser los mejores blancos de críticas de la afición mexicana. Jared Borgetti, Nery Castillo y Omar Bravo son sólo otros ejemplos de que los mexicanos pierden la cabeza (y el talento) en suelos ajenos a México. No sé si es cuestión de suerte, talento o mentalidad, pero son contados nuestros jugadores que han alcanzado la gloria en territorio Europeo.
Cada cuatro años, el mundial de futbol sirve como una enorme vitrina para anunciar a nuestros mejores jugadores a los promotores y casa talentos de los clubes europeos. Logrando que, sin que la selección haga un buen papel, dos o tres jugadores terminen siendo fichados para jugar en el viejo continente. En está ocasión le tocó a Efraín Juárez.
Pocas veces podemos ver a un medio de contención/defensa lateral con las cualidades de Juárez: rápido, fuerte, inteligente, explosivo y con la capacidad de sumarse al frente para aportar a la ofensiva. Un jugador ejemplar, que ha seguido un buen proceso desde que ganó el campeonato mundial sub-17 en el 2005. En el 2010, gracias al alto rendimiento que tuvo en Sudáfrica, fue firmado por el mejor equipo de la liga escocesa, el Celtic de Glasglow.
"Los expertos" coincidían en que Efraín era el jugador mexicano con más posibilidades de brillar y ser indispensable en su nuevo equipo. En menos de un mes, el ex-jugador de Pumas se afianzó al equipo titular dando pases de gol e incluso marcándolos, la afición escocesa le abrió las puertas de inmediato y la camiseta número cuatro era de las más populares del equipo. Sin embargo, de repente todo cambio.
Aunque el Celtic asegura que el escándalo de la concertación mexicana en noviembre y la multa asignada a Juárez por violar el reglamento de la FMF no cambió su perspectiva sobre el joven mundialista, desde es misma fecha Efraín Juárez ha sido otro "calienta bancas" en Europa. En ocasiones no es ni contemplado para los partidos y cuando juega no pasa más de 25 minutos en la cancha, como consecuencia en poco tiempo veremos su baja de juego y por lo mismo su devaluación en el mercado europeo, entonces regresará a México con la cara abajo a terminar su carrera.
¿Qué sucede con los mexicanos en Europa? ¿En realidad no estamos hechos para triunfar en el extranjero? Esta "maldición" que agobia a nuestros futbolistas ha llegado a hacernos reflexionar sobre si realmente nos conviene seguir exportando jugadores o mejor cuidarlos en nuestra liga.
¿Qué sucede con los mexicanos en Europa? ¿En realidad no estamos hechos para triunfar en el extranjero? Esta "maldición" que agobia a nuestros futbolistas ha llegado a hacernos reflexionar sobre si realmente nos conviene seguir exportando jugadores o mejor cuidarlos en nuestra liga.
